Wednesday, January 09, 2008

zebra borgiana


una vez una zebra corria y corria y no se detenia.
blanco, negro,blanco, negro , blanco, negro,blanco negro, repetia constantemente mientras el presente seguia siendo presente.
Huia de sus rayas, pero no se decidia de cuales, si de las blancas o de las negras.
Trancurrieron dias corriendo, semanas corriendo, meses corriendo, y creo que tanto corredero se les antojo a nuestros amigos años porque empezaron a mover sus pies y correr tambien.
Un dia, zebra tropezo y una,dos,tres volteretas se dio. Fue entonces cuando sucedio el milagro, el momento de la revelacion, aquel del cual uno no puede, no quiere correr. Al levantarse la zebra se dio cuenta que su cuerpo entre rayas negras y blancas un nuevo tono adquirio, rojo, rojosangre. ipso facto la zebra y sus rayas blancas-negras desaparecio.

fin

Wednesday, January 02, 2008

viva nacho vegas... ! (entre comillas)

“Seré muy breve, te quiero y esto duele”
Comienzo acudiendo por convicción propia, la dirección es clara, el destino son tus brazos, las decisiones del camino parecen tomarse solas. El cielo despejado me hace recordar la lluvia de otros días, cuando las paredes de la casa se comienzan a llenar de humedad, cuando cada mañana el deseo constante es el de un día soleado, un cielo despejado y tu timbrando en la puerta de mi casa, lentes negros, vestida de domingo, lista para dar un paseo por el centro, por el centro de todo incluso de nuestras vidas.
“seré muy breve te extraño y esto duele”
Continuo acudiendo, (no por convicción), es solo un truco viejo que he aprendido, como el tigre blanco del circo salta por en medio de un aro de fuego al oir la voz del domador, así acudo a ti al oír tu llanto, saltando entre aros de fuegos, olvidando todo, convirtiéndome en un gato al que le cortan las uñas.
Es entonces cuando el hacer o el dejar de hacer, luchar o darse por vencido, decidir o echarlo a la suerte, alejarse o quedarse, hablar o callar, querer u odiarte “por crueldad termino siendo lo mismo”.
“seré muy breve te he perdido y esto duele”
No creer nada es mi sino, todo esta bien o todo esta mal o me da igual, “no saber pedir perdón o pedirlo demasiadas veces” ha hecho que no existan las equivocaciones.

“Ser muy breve. . . . . cuando digo no es no pero si oigo tu llanto acudo como tigre blanco saltando entre aros de fuegos a tus brazos.

Fin