- Quédate aquí, bien escondidito.
- Entre tanta luz no se avecina sombra que nos tape.
- Esto es lo mejor de lo mejor.
- Entre tanta luz no se nos queman las pupilas.
Un recuerdo le había asaltado por sorpresa aquella mañana, en los instantes después de haber despertado de un diáfano sueño lleno de eyaculantes deseos. Instantes donde el cuerpo parece obedecer y ser poseído por alguna de esas vidas pasadas que nos arrastramos sin sentir lo que en verdad nos pesan......
“Por las mañanas poseo un cuerpo sin voluntad de nada”....”por las tardes y las noches es probable que también”.....
A el Dr. Teo Areola le había ya tocado, en sus otras vidas, ser un militar de bajo rango y tres veces una vaca de engorda. Debió ser por esto, y nada mas esto, que jamás sacio su necesidad de hambre con la carne de ninguno de estos 2 animales (me refiero al militar y a las vacas, por supuesto).
Le habría venido bien para su quinta vida reencarnar en algún habitante de la india, lugar en donde su fe aterrizada en una vaca le brindaría verdadera satisfacción y tal vez, solo talvez, en esta ocasión no se le derrumbaría. La que poseía actualmente, ya le había fallado mucho y cada vez que se le rompía, las piezas rotas se volvían mas y mas pequeñas, algunas inclusive poseían la tendencia a desaparecer por un tiempo determinado para después ser reencontradas debajo de un tapete sucio, muy sucio. Así pues, el Dr. Teo Areola lucía su fe como un intento por reconstruir lo inexistente. Le tomo mas de 7 años darse cuenta que por las mañanas era tan solo un militar de bajo rango que pastaba por las laderas del sueño.
“sueño que me repito en todo y todo se repite en mi, al despertar solo me queda la sed de un ahogado en aguas saladas”....
- Entre tanta luz ¿No nos corrompe la imaginación?....
- Tal y como en un cuento resistente a la luz. Tal y como un cuento resistente a la luz.....
Thursday, November 11, 2004
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